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MOLINO DEL CAPELLÁN
La rehabilitación del Molino del Capellán no es sólo la puesta en valor de un edificio en ruinas, la historia de una obra civil. En la era del desarrollo sostenible y las energías alternativas, la vuelta a la vida del Molino supone el fruto de un esfuerzo nacido de tres pasiones compartidas: la Serena, el río Zújar y la Molinología.
Hoy en día, el antiguo molino se ha convertido en un Aula de la naturaleza y Centro de Interpretación de la Molienda donde puede disfrutarse de un entorno privilegiado en un espacio medioambientalmente protegido así como de demostraciones en vivo de molienda tradicional tal y como se ha venido haciendo en los últimos cinco siglos.
ENTORNO:
EL RÍO ZÚJAR
El Río Zújar constituye uno de los corredores ecológicos más importantes de La Serena, conjugando al mismo tiempo los valores medioambientales, culturales y patrimoniales.
VEGETACIÓN.
Desde el punto de vista natural el bosque de ribera está representado por bosquetes de especies vegetales representativas de las principales series de vegetación de humedales asociadas a la biogeografía del lugar, como fresnos, chopos, alisos, álamos, acebuches, adelfas, tamujares, retamas, etc. que confieren a las orillas y márgenes del río Zújar, libres de la presión ejercida por las actividades extractivas a lo largo de los años, un valor ecológico de enorme importancia.
FAUNA.
Entre la avifauna destacan el águila calzada, garza real e imperial, cigïueña negra y blanca, milano real y negro, espátula, garceta, garcilla, anade real y friso, porrón pardo, pato colorado, focha común, somormujo lavanco, cigüeñuela. Las especies piscícolas autóctonas están representadas por la carpa, tenca, boga y pardilla.
Otros vertebrados de importancia que también existen son el sapo común y partero, rana verde, ranita de San Antonio, tritón jaspeado, gallipato, culebra bastarda, culebra de escalera, etc.
Este pequeño listado de fauna presente en el río Zújar se encuentra complementado en el anexo de la presente memoria con la lista completa de la fauna asociada a este enclave sobre el cual se pretende actuar. Lista que incluye numerosas especies incluidas en el “Catálogo de Especies Amenazadas de Extremadura”, aprobado por el reciente DECRETO 37/2001, de 6 de marzo, por el que se regula el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura.
PATRIMONIO HISTÓRICO ARTÍSTICO.
Desde el punto de vista del patrimonio arqueológico destacamos el recinto torre de la Portugalesa que junto con otros dispersos por La Serena forman un interesante conjunto de recintos amurallados romanos del S. I a C. Este tipo de edificios jugaron un papel muy importante en el control de los accesos naturales a La Serena y en la defensa de los recursos mineros de la Comarca.
A lo largo del río se encuentran una serie de molinos hidráulicos, cuatro de ellos en muy buen estado de conservación, que manifiestan la importancia que el río ha tenido a lo largo de la historia y que hoy en día se han convertido en un rico patrimonio etnográfico y cultural. Justo en uno de ellos se encuentra una interesante formación geológica muy escasa en Extremadura: pilones excavados de manera natural en pizarra conocidos como “marmitas de gigantes”.
Otros de los recursos con los que cuenta la zona es con una red de vías pecuarias que tiene en la Cañada Real Leonesa la más peculiar y que han sido recuperadas como recorridos ecoturísticos en el marco de un plan de recuperación de las Vías Pecuarias de La Serena.
Así mismo la construcción de la piscina natural del Río Zújar ha posibilitado el desarrollo de una actividad pionera en Extremadura: el descenso en piragua del río.
Esta piscina cuanta con unas instalaciones dotadas con todos los servicios necesarios que posibilitan un uso racional y equilibrado del río, evitando en gran medida zonas de baño incontroladas que ocasionaban un deterioro importante del río, convirtiéndose en uno de los lugares predilectos no solo de los habitantes de La Serena sino de un gran número de extremeños. La primera referencia escrita al nombre de Campanario la encontramos en una cita de 1333 de Torres y Tapia que dice:
HISTORIA
La primera referencia escrita al nombre de Campanario la encontramos en una cita de 1333 de Torres y Tapia que dice:
“Este año Alvar Pérez, comendador de Magacela, compró en nombre del Maestre D. Suero Pérez y de su Orden, de Mengua Pascual, muger que había sido de Martín Pérez, vecino de Campanario, Aldea de Magacela, la parte que tenía en unos Molinos en el río Suxa ”
Sabemos de la existencia del Molino del Capellán en el siglo XVI por la visitación de D. Juan Rodríguez Villafuerte en 1595 a la villa de Campanario: “Fincas principales de estas dos capellanías [San Bartolomé]: unos molinos en la ribera del zújar de cuatro ruedas 'e otro que está por defuera' con la casa de arriba y todo lo anejo que está en la Portugalesa linda con los molinos que dicen de rraudona y por la parte de arriba con los molinos que dicen de Sant Pedro. Siguen tres molinos uno en 'Guadalefra a San Clemente' 'en el Castillejo' y en la misma ribera del zújar” Se cuenta que durante las Guerras Carlistas el General Sabariegos se adentró desde Ciudad Real en la Comarca de La Serena con unos quinientos hombres de a pie y casi cien a caballo con la misión de reclutar hombres a favor de la causa de Carlos VII. Después de descansar en el Molino de la Guarda y conocer la honra de una mujer que salvó a su padre por ser “mujer antes que hija” y de la que el General se cautivó para siempre, llegó al anochecer a las orillas del río Zújar, a la Finca “La Portugalesa” donde el prócer carlista don José Donoso les ofreció para cenar vino de Monterrubio y Cañamero y carneros de La Serena. Cuenta la leyenda que en el portillo del Camino del Capellán están ocultas las armas de aquellos carlistas que por aquí pasaron. (Romance de Sabariegos de Antonio Reyes Huertas). Fue “Pepe el de la Bujarda” el último molinero del Molino del Capellán, allá por finales del siglo XIX; un hombre conocido en toda la comarca por su carácter recio, justo y curtido en este duro trabajo. ¿CÓMO FUNCIONA?
A continuación detallamos el funcionamiento del Molino del Capellán a través de la descripción de cada uno de sus elementos: LAS COMPUERTAS
El agua, desviada del cauce con un azud, se almacena en la pesquera gracias a la instalación de unas compuertas a la entrada de las rampas. Estas compuertas de madera, abiertas en mayor o menor medida, permiten regular el caudal de agua que penetra hasta el rodezno. La parte interior presenta un listón con varias muecas para levantarlas por medio de una palanca.
EL CANAL EN RAMPA
Una característica de los molinos de regolfo es que la entrada del agua hacia el rodezno se produce a través de una rampa empedrada que presenta fuerte pendiente y que se va estrechando progresivamente para hacer embocar el agua directamente contra los álaves del rodezno.
LA RANGUA Y EL GORRÓN
Rangua y Gorrón son dos piezas fabricadas en bronce para soportar con más vida el desgaste que se produce por el movimiento de la segunda sobre la primera. La Rangua, que tiene forma de cubo, actúa en este caso de “hembra” y se incrusta sobre la puente; el Gorrón, que actúa de “macho” está anclado en la parte final de la maza y gira sobre la Rangua.
EL RODEZNO
El rodezno es la rueda horizontal situada el en fondo del pozo sobre la que golpea el agua y hace girar las piedras. Solía estar fabricado en madera aunque encontramos algunos casos de hierro. Sus elementos son: Cincho de hierro perimetral, corona donde penetra la maza, mesa o soporte estructural y álabe o cuchara. Según su diámetro encontramos: Rodezno: 1,60-1,80 m de diámetro y 40 álabes; Roete: 1m y Roetillo: 0,90 m de diámetro.
EL ÁRBOL
El eje vertical que va desde la maza a la piedra volandera atravesando la piedra solera se denomina árbol . Éste tiene dos partes: a la primera construida en madera llamamos maza y a la segunda construida en hierro llamamos palahierro. Las dos piezas se agrupan por medio de unos anillos de hierro y son calzadas por medio de cuñas también llamadas manzanos. Se une al rodezno por medio de un pasador llamado “llave”.
EL ALIVIO
El mecanismo que permite separar la piedra volandera de la solera y así poder moler más fino o dejar de moler se llama alivio. Está compuesto de la aguja que está sujeta a la parte baja de la puente, y del volante que permite girar a derecha e izquierda y así subir o bajar la piedra volandera según se desee, permitiendo “aliviar” totalmente evitando todo rozamiento entre las piedras o muelas.
EL HARNERO
La harina es recibida en el harnero o recipiente, de medidas variables según el tipo de molino, construido en ladrillo, madera o en cantería de granito o pizarra. Desde aquí se traslada la harina por medio de una paleta a los costales para su posterior transporte.
LA PIEDRA DURMIENTE
La piedra durmiente o solera es la que se encuentra abajo del grupo dos piedras de las que consta cada pozo. Está fija al lecho y es imprescindible que esté muy bien nivelada para que sea correcto el funcionamiento del molino y permita que el rozamiento sea totalmente uniforme. Su agujero central alberga las “brujas” o piezas de madera que abrazan el palahierro dejando que gire en su interior.
LA LAVIJA
El palahierro pasa por el ojo de la piedra solera abrazado por las brujas y llega a la parte de abajo de la piedra volandera donde encaja en una pieza de hierro llamada lavija; esta está incrustada en la piedra volandera en los llamados lavijares y transmite el movimiento del rodezno a esta piedra.
EL TRIQUI-TRAQUE
La lavija presenta dos orificios en su parte superior donde va anclado el “triqui-traque”. Se trata de un tubo con una pieza estriada de madera llamada “farolillo” que transmite la rotación de la piedra volandera hacia arriba. El farolillo gira golpeando la canaleta y consiguiendo con ello que el grano caiga entre las piedras paulatinamente según la velocidad de rotación del rodezno.
LA BURRILLA Y LOS “ALREORES”
La estructura que forman la tolva, la canaleta y la bandeja se sostiene gracias a una mesa denominada “burrilla” que permite que quede suspendida en el centro de las piedras sin estar en contacto con las ellas. El cincho perimetral que rodea a las piedras y que permite que la harina no se disperse al salir de las piedras y se dirija al harnero se denominan “alreores” que, en otros molinos, cubren totalmente las piedras y toman el nombre de “guardapolvo”.
LA TOLVA Y LA CANALETA
El recipiente troncocónico de madera en el que se deposita el grano para pasar a ser triturado se denomina “tolva”. Para que el molinero sepa cuando entrar más grano en la tolva o aliviar la piedra, en su interior se coloca una cuerda y a un extremo una campanilla que al bajar el nivel del grano roza sobre la piedra volandera avisa al molinero de la falta de grano. El grano cae sobre la canaleta y desde ahí, poco a poco, al interior de las piedras.
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